Embalse de las Balagueras

1) Ruta por la parte superior de la muela del Embalse de Las Balagueras

En esta ruta de 10 km y 300 metros de desnivel pasamos por el Mas de Punter para llegar a la Loma de Rosillo, justo en la parte superior del embalse de Las Balagueras.
Comenzamos en la localidad medieval de Rubielos de Mora. Continuamos hasta subir a la ermita del Calvario, una pequeña ermita de estilo neoclásico, construida en el año 1790 gracias a las limosnas que recibió la Tercera Orden del Padre San Francisco. Desde este punto tenemos una vista excelente del municipio. Continuamos hasta la Masía de la Loma y cruzamos un cercado eléctrico para avanzar por la falda de la Loma de Rosillo. Ascendemos la loma para disfrutar de las vistas del embalse desde la parte superior. En el momento de nuestra visita se encontraba al 91 % de su capacidad.
En este punto estamos rodeados de piedra caliza del cretácico, tal y como muestra el mapa geológico de la zona (144–65 millones de años). De hecho, encontramos una calera, una estructura muy curiosa en la que se producía cal a partir de la cocción de este tipo de roca.

Fotos de la ruta

Continuamos por la Loma de Rosillo hasta el Mas de Punter. Desde aquí descendemos hasta la Masía del Romeral y retomamos el camino hacia el pueblo por la pista que habíamos tomado para ir desde la masía de la Loma al Calvario, pero descendiendo por una pista que discurre por debajo de la falda del Calvario. Finalmente regresamos al pueblo. En total tardamos 2 h y 40 min, haciendo una parada para almorzar.

2) Las caleras de Rubielos de Mora

¿Qué son las caleras? Estas estructuras son «hornos» con piedras o hornos que se excavaban directamente en la montaña. Una vez construido, se “pintaba” el interior con arcilla. De esta manera se alcanzaban los 1000 grados necesarios para quemar la roca.
Se seleccionaban aliagas (Ulex parviflorus) u otros matorrales que produjeran poca ceniza y, una vez se llenaba el interior del horno con las piedras ordenadas por tamaño, se prendía fuego y se mantenía durante tres días. Se intentaba llevar a cabo este proceso en primavera o en otoño, evitando días muy calurosos o muy fríos, ya que era un proceso que requería atención tanto de día como de noche.
Finalmente se dejaban enfriar las piedras y se removían en agua para obtener la cal. En esta zona a este proceso se le llamaba “matar la cal”. El producto final se utilizaba para pintar las paredes de las masías o las casas, o también para pintar el tronco de algunos árboles frutales, ya que ayuda a mantenerlos libres de hongos e insectos que, con la humedad, se alimentan de ellos.

En la localidad de Rubielos de Mora, el ayuntamiento era el propietario de la cal. Cuando las piedras se enfriaban, se transportaban a una nave situada en el barrio de El Plano para “matar la cal”. Una vez al año, normalmente en verano, el ayuntamiento pintaba las fachadas de las casas del pueblo con cal para combatir la humedad. Si observamos el archivo municipal, podemos apreciar el color blanco de las fachadas y los troncos de algunos árboles que también muestran indicios de haber sido pintados.

En este vídeo se puede ver en detalle el proceso de elaboración de la cal:

3) Embalse de Las Balagueras: historia y fenómeno de La Jordana

El pantano recibe su nombre por la cercana Masía de Las Balagueras. Según una historia local, en ella vivía “El Tornahuesos”, conocido por sus remedios naturales. Cuenta la leyenda que un día un vecino del pueblo que afirmaba tener la pierna rota visitó al hombre en esta masía. Cuando «El Tornahuesos» vio lo que le ocurría, sacó una sierra mientras le decía que no se preocupara, que lo curaría en un momento. La leyenda dice que aquel hombre, asustado, se levantó del sobresalto y pudo caminar de vuelta a su casa.

La obra fue construida en los años 50 por los vecinos de Rubielos de Mora, que recogían con burros grava y piedra de la rambla que existía en ese momento. Entonces, donde hoy encontramos el embalse, había un tramo del río con grava y piedra que eran arrastradas cuando el río discurría por su primer tramo. Tras recogerlas, se utilizaban para fabricar cemento y construir la presa.

Fotos propias y del archivo de la Confederación Hidrográfica del Júcar

Otro motivo que impulsó la construcción del embalse en esta parte del río fue lo que los vecinos del pueblo llaman La Jordana: un fenómeno natural por el cual, tras episodios de lluvias intensas, el agua acumulada en el interior de la muela calcárea brota de forma repentina por la parte baja del relieve, formando chorros y pequeñas cascadas que acaban vertiendo al río. El nombre de Jordana podría tener su origen en formas populares relacionadas con jorro o jorrar, términos usados tradicionalmente para describir la salida abundante e impetuosa del agua, reflejando así la manera en que la montaña “descarga” el exceso de agua cuando su sistema interno ya no puede almacenarla.

Vista de La Jordana, un fenómeno natural donde el agua brota repentinamente de la montaña tras intensas lluvias.

La Jordana se forma como consecuencia del funcionamiento del relieve kárstico de la muela. La mayor parte de las sierras de Teruel, al igual que en la Comunidad Valenciana, son calizas y dolomías. Estas rocas carbonatadas se formaron porque durante aproximadamente 200 millones de años esta zona fue un mar poco profundo —similar al mar Caribe— conocido como el mar de Tethys. A escala geológica, 200 millones de años son mucho tiempo. La mayoría de los invertebrados marinos tienen una concha, un exoesqueleto externo formado por carbonato cálcico, el mismo material que compone nuestros huesos. Con el paso del tiempo, estas conchas se acumularon en el fondo marino y, como resultado de los procesos geológicos asociados a la orogenia alpina, hoy forman nuestras montañas. Por eso encontramos fósiles de animales marinos en zonas montañosas.

Las rocas calizas tienen propiedades muy especiales: son solubles en agua ligeramente ácida y se fracturan con facilidad, por lo que desarrollan el llamado relieve kárstico. Exteriormente parecen montañas sólidas, pero en su interior son como un queso gruyer, con multitud de cavidades. Esto permite la formación de ríos subterráneos, que en ocasiones pueden ser muy largos. Un ejemplo son las Cuevas de San José, en la Vall d’Uixó, el río subterráneo navegable más largo de Europa.

Cuando llueve mucho en primavera, el agua en la Loma de Rosillo no forma ningún lago en la parte superior de la muela, aunque aparentemente sea plana. Si realizáramos esta ruta, veríamos que el agua no se acumula en superficie ni forma balsas, sino que se infiltra bajo la muela, descendiendo por las capas de sedimentos situadas debajo. En algún punto de este proceso, el agua encuentra una capa menos permeable que la roca caliza, como margas o arcillas. Al llegar a esta capa más impermeable, el agua ya no puede seguir infiltrándose y se forma una especie de laguna subterránea bajo la muela. Cuando el nivel del agua alcanza un punto máximo, el agua acumulada aflora a la superficie y se produce el fenómeno de La Jordana. En esta parte del río se recoge el agua de la última muela del recorrido fluvial.

Este fenómeno es bastante común en muchas zonas del Sistema Ibérico. En Xert ocurre algo similar en la Font d’en Celoni, donde se puede encontrar agua estancada con ranas bajo una de las muelas que caracterizan el paisaje de este pueblo.

Se trata, por tanto, de un lugar estratégico para construir la presa, ya que recoge estas cascadas y las que podrían formarse en los tramos iniciales del río, que en realidad es una rambla dependiente de las lluvias. Además, esta construcción frena el avance de grava y piedras procedentes de las muelas, intentando que el Mijares arrastre menos sedimentos y mantenga un caudal más suave en caso de inundaciones.

Esquema del relieve Kárstico de la muela del embalse

4) Curso del río Palomarejas

Actualmente el embalse recoge el agua del río Palomarejas, que nace de la unión de varios barrancos en el Alto del Chaparroso, a 1804 m s. n. m., situado en la Sierra de Nogueruelas, cerca de Alcalá de la Selva.

El Alto del Chaparroso es un punto clave en la hidrografía regional, ya que en esta zona nacen otros ríos importantes de la comarca, como el Valbona, el Mora y el Palomarejas, todos ellos afluentes del río Mijares en distintos puntos del sur de la comarca de Gúdar-Javalambre.

El Palomarejas es un río intermitente, que depende en gran medida de las lluvias que pueden llenar los barrancos de la zona, especialmente en primavera, según la Confederación Hidrográfica del Júcar.

El río nace recogiendo el agua que brota de una sierra de 1800 metros de altitud. En este tramo predominan los barrancos secos, donde encontramos pocos árboles capaces de soportar los climas extremos del interior peninsular, como el enebro y la sabina. En esta zona, el enebro se conoce como “inebro” y hace referencia a Juniperus communis y Juniperus oxycedrus, mientras que la sabina corresponde a Juniperus sabina.

Tras descender hasta los 800 metros sobre el nivel del mar, el río entra en su curso medio. El relieve pierde pendiente y el escaso caudal puede llegar a estancarse. En el propio embalse aparecen algunos chopos (Populus nigra), que acompañan a los agrestes enebros y sabinas, recordando la clímax climática de la zona.Esta detención del río fue aprovechada para la construcción del embalse, que actúa como regulador hídrico local. Por ello, el río se incluye en la categoría de pequeñas cuencas interiores sin caudal continuo, según la Confederación Hidrográfica del Júcar. Cuando se abren las compuertas, el río avanza por la depresión de Rubielos de Mora, formada por la acumulación de sedimentos de un lago endorreico del Mioceno. En esta depresión rara vez hay agua, salvo cuando se abren las compuertas. En ese momento, las pocas huertas que aún mantienen los vecinos de la localidad —de apenas 600 habitantes— reciben un aporte extra de agua para el riego. En este tramo medio siguen apareciendo chopos (Populus nigra) y otros árboles típicos de ribera, como algunos ejemplares de olmo (Ulmus minor).

Fotografías de un Olmo en la parte intermedia del curso del río Palomarejas

El olmo (Ulmus minor) ha sido tradicionalmente un árbol muy común en Teruel y en el interior peninsular, pero actualmente sufre un fuerte declive. Los puntos oscuros que a menudo se ven en sus hojas suelen estar causados por hongos foliares que producen manchas y debilitan el árbol, aunque no suelen ser mortales. El principal responsable de la desaparición de los olmos es la grafiosis, una enfermedad causada por el hongo Ophiostoma novo-ulmi, transmitido por escarabajos, que bloquea los vasos conductores de agua y provoca la muerte rápida del árbol. En Teruel han desaparecido muchos olmos antiguos, aunque aún se conservan rebrotes y ejemplares jóvenes, así como iniciativas de recuperación con variedades más resistentes, lo que mantiene viva la esperanza de conservar este árbol tan emblemático del paisaje y la cultura rural.

Finalmente, el río Palomarejas desemboca en el río Mijares en su tramo final. Pasa por el conocido Puente del Ángel y continúa hacia las Hoces del Mijares. La calma de su curso medio, prácticamente seco salvo tras lluvias estacionales, se interrumpe bruscamente al pasar por el Mas de la Hoz, donde se encuentra el último puente que lo cruza. En este punto el río gana velocidad y se une al Mijares en un entorno natural bien conservado, con un bosque de ribera que rodea unos rápidos utilizados en el pasado para la generación de energía eléctrica.

Fotos de la desembocadura del Palomarejas en el Mijares

Valencià:

1)     Ruta per la part de dalt de la mola de L’embassament de Las Balagueras

En aquesta ruta de 10 km i 300 metres de desnivell pasem pel Mas de Punter per arribar a la Loma de Rosillo, just al capdamunt de l’Embalse de las Balagueras.

Comencem en la medieval localitat de Rubielos de Mora. Continuem fins pujar a l’ermita ‘El Calvario’, una xicoteta ermita d’estil neoclàssic, construida l’any 1790 gràcies a les limosnes que va rebre la Tercera Ordre del Pare San Francesc. Des d’aquest punt tenim una vista excel·lent del municipi. Continuem fins a la Masía de la Loma i creuem un tancat elècric per avançar per la falda de ‘La Loma de Rosillo’. Pujem la loma per a vore les vistes de l’embassament des de la part de dalt. En el moment de la nostra visita, es trobava al 91% de la seua capacitat. En aquest punt estem envoltats de pedra calcària del cretaci, tal com ens mostra el mapa geològic de la zona (144-65 milions d’anys). De fet, hi trobem una calera, una estructura molt curiosa en la que es feia cal a base de coïr aquest tipus de roca.

Continuem per la ‘Loma de Rosilo’ fins al ‘Mas de Punter’. Des d’aquí descendim fins a la ‘Masía del Romeral’ i reprenem el camí cap al poble per la pista que hem pres per anar de la ‘Masia de la Loma’ al ‘Calvario’ però baixem per anar per una pista que transcorre per davall de la falda del ‘Calvario’. Finalment tornem al poble. En total hem tardat 2h i 40 minuts parant a esmorzar.

2)     Les caleres de Rubielos de Mora

En aquest procediment es construia un forn en pedres o s’excavava el mateix dins de la muntanya. Una vegada construït, es ‘pintava’ la part de l’interior en argila. D’aquesta manera s’arrivaben als 1000 graus necessaris per a cremar la roca.

Es seleccionaven aliagues (Ulex parviflorus) o altres matorrals que feren poca cendra i, una vegada es plenava l’interior del forn en les pedres ordenades segons tamany, es prenia foc i es mantenia aquest durant tres dies. S’intentava dur a terme aquest procés en primavera o a la tardor evitant dies calurosos o molt freds, atés que era un procés que requeria atenció durant el dia i la nit. Finalment es deixaven refredar les pedres i es removien en aigua per fer la cal. En aquesta zona a aquest procés se l’anomenava ‘matar la cal’. El producte final serviría per a pintar les parets dels massos o les cases, o també per a pintar el tronc d’alguns arbres fruiters, atés que ajuda a mantindre’ls lliures de fongs i insectes que en la humitat s’alimenten del mateix. En la localitat de Rubielos de Mora, l’ajuntament era el propietari de la cal. Quan es refredaven les pedres, s’emportaven a una nau situada en el barri ‘El Plano’ per a ‘matar la cal’. Una vegada a l’any, normalment a l’estiu, l’ajuntament pintava les façanes de les cases de la població en cal, per combatre l’humitat de les mateixes. Si fem una ullada a l’arxiu municipal percebrem el color blanc de les façanes de les cases i els troncs d’alguns arbres que també mostren indicis d’estar pintats.

En aquest video es pot vore en detall el procés d’elaboració de la cal: https://youtu.be/9kiB4dTjOmQ?si=BEn1_XS7rtVfI0kN

3) Embassament de Las Balagueras: història i fenòmen de ‘La Jordana’.

El Pantà rep el seu nom per la propera Masia de las Balagueras. Segons una història local, en aquesta hi vivia ‘El Tornahuesos’, conegut pels seus remeis naturals. Conta la llegenda que un dia un veí del poble que reclamava que tenia la cama trencada va visitar l’home en aquesta masía. Quan ‘El Tornahuesos’ va vore el que li passava a aquell home, va traure una serra mentre li deia que no es preocupara, que ell el curaria en un tres i no res. Conta la llegenda que llavors aquest home s’alçà asustat i de l’esglai va poder caminar per tornar a sa casa.

L’obra va ser construida als anys 50 pels veïns de la localitat de Rubielos de Mora, que arreplegaren en burros grava i pedra de la rambla que hi existia en aquell moment. Llavors, on hui trobem l’embassament hi havia una zona del riu en grava i pedra que es veia arrosegada quan el riu passava pel seu primer tram. Després d’arreplegarla, susà la mateixa per a fer ciment i poder construir-ne la presa.

Altre motiu que va impulsar a la construcció de l’embassament en aquesta part del riu va ser el que els veïns del poble anomenen com a ‘La Jordana’: un fenomen natural pel qual, després d’episodis de pluges intenses, l’aigua acumulada a l’interior de la muela calcària brolla sobtadament per la part baixa del relleu, formant dolls i xicotetes cascades que acaben abocant-se al riu. El nom de Jordana podria tindre el seu origen en formes populars relacionades amb jorro o jorrar, mots emprats tradicionalment per a descriure l’eixida abundant i impetuosa de l’aigua, reflectint així la manera com la muntanya “descarrega” l’excés d’aigua quan el seu sistema intern ja no pot emmagatzemar-ne més.

‘La Jordana’ es forma com a conseqüència del funcionament del relleu càrstic de la mola. La major part de les serralades de Terol, de la mateixa manera que en la Comunitat Valenciana, son calcàries i dolomíes. Aquestes roques carbonatades es van formar perquè durant aproximadament 200 milions d’anys aquesta zona va ser un mar poc profund -com el mar Carib-, anomenat ‘mar de Tethys’. Si pensem a escala geològica, en 200 milions d’anys tenim temps a doll. La majoria d’invertebrats marins, tenen una ‘closca’, un exoesquelet extern format per carbonat de calci, que és el mateix material que construeix els nostres ossos. Amb tant de temps, aquestes closques s’acumularen al fons marí i com a resultat dels processos geològics que van participar en la orogènesi alpina, hui dia formen les nostres muntanyes. Per això trobem fòssils d’animals marins a les muntanyes.

Les roques calcàries tenen unes propietats molt especials. Son solubles en aigua lleugerament àcida i es fracturen fàcilment. Consegüentment acaben desenvolupant el que coneixem com ‘Relleu càrstic’. Per fora veiem muntanyes sòlides, però si puguerem vore per dins aquestes muntanyes calcàries voriem com formatge gruyer, atés que tenen multitud de forats per dins. Aquest fet permet la formació de rius subterranis, que en ocasions poden ser molt llargs. A tall d’exemple tenim les Coves de Sant Josep, en la Vall d’Uixó, que són el riu subterrani navegable més llarg d’Europa.

Quan plou molt a la primavera, l’aigua en ‘La Loma de Rosillo’ no forma cap llac a la part de dalt de la mola, que pareix plana. Realment si ferem aquesta ruta voriem que l’aigüa no s’acumularia a la part de dalt i no formaria balses. L’aigüa es colaria per baix de la superfície de la mola, baixant per les apes de sediment que es troben a sota. En algún moment en aquest procés, l’aigüa es troba en una capa menys permeable que la roca calcàrea. En aquest cas podrien ser margues o argiles. Al trobar-se en aquesta capa més impermeable, l’aigüa ja no pot continuar colant-se. És aquí quan es forma com una llacuna subterrànea d’aigua baix de la mola. Quan el nivell de l’aigüa augmenta fins un punt màxim, l’aigüa que ha anat caient en la part superior de la mola i que s’ha emmagatzemat baix terra, aflora a la superfícia, i crea el fenòmen de ‘La Jordana’. En aquesta part del riu, es recull l’aigüa de l’ultima mola del trajecte del riu.

Aquest fenòmen és prou comú en moltes zones del Sistema Ibèric. A Xert, passa el mateix en ‘La font d’En Celoni’, on podem trobar aïgua estancada en granotes sota una de les moles que protagonitzen el paissatge tan típic d’aquest poble.

Es tracta llavors d’un lloc estratègic per construir la presa, atés que recull aquestes cascades i les que e spodrien formar en les primeres parts del riu, que en realitat és una rambla a expenses de quan plou. A banda, en aquest cas aquesta construcció talla l’avanç de grava i pedres que puguen caure de les moles, intentant que el millars arreplegue menys sediments i per tant segueixca un cabdal més lleu en cas d’inundacions.

4)     Transcurs del riu Palomarejas

Hui dia l’embassament recull l’aigua del riu Palomarejas, que naix gràcies a la unió de diversos barrancs en el ‘Alto de Chaparroso’, 1804 msm, que es situa en la ‘Sierra de Nogueruelas’, però prop d’Alcalà de la Selva.

L’’Alto del Chaparroso’ és un punt clau en la hidrografia de la regió, atés que en aquesta part de la Sierra de Nogueruelas naixen altres rius relevants en la comarca, com ara el riu Valbona, el riu Mora i el riu Palomarejas. Tots ells acaben alimentant el riu Millars en diferents punts del sud de la comarca Gúdar-Javalambre.

En el cas del Palomarejas, que és el riu que ens interesa en aquesta ruta, trobem un riu intermitent, que depén en gran mesura de les plujes que poden fer omplir-ne els barrancs de la zona sobre tot en primavera, segons podem trobar en la pàgina web de la confederació hidrogràfica del Xúquer.

El riu naix arreplegant l’aigua que brota d’una serra de 1800 metres d’altitud. En aquesta etapa hi trobem principalment barrancs secs en els quals podem gaudir de la presència d’uns pocs arbres que poden aguantar els climes tan extrems d’aquestes zones d’interior de la península, el ginebre i la sabina. En aquesta zona el ginebre es coneix com a “inebro”, i fa referència a Juniperus communis i Juniperus oxycedrus. La sabina és la coneguda Juniperus sabina.

Després de descendre fins als 800 metres sobre el nivell del mar, el riu es troba en el seu curs mitjà. Ja no gaudim d’una inclinació de relleu tan pronunciada i la poca aigüa que s’hi arreplega pot deixar de còrrer tant. En el mateix embals podem trobar alguns xops (Populus nigra) que acompanyen als agrestes ginebres i a les sabines que es mantenen en aquesta part del barranc, recordant-nos la climacitat de la zona.

Aquesta parada del riu es va aprofitar en la construcció de l’embassament. Aquest actúa més com un regulador d’aigua a nivell local. En conseqüència, el riu s’inclou en la categoría de xicotetes conques interiors sense cabdal continu, segons la web de la Confederació Hidrogràfica del Xúquer. Quan s’obrin les comportes, el riu avança per la depressió de Rubielos de Mora, causada per l’acumulació de sediments d’un llac endorreic del miocè. En aquesta depressió, rarament podem trobar-hi aigua, a exepció de quan es fan les obertures de les comportes. És en aquest moment quan les poques hortes que encara s’hi mantenenen cuidades pels veïns de la localitat d’apenes 600 habitants reben un volum d’aigüa extra en el que poder abastir les seues plantacions. En aquest recorregut, que correspón al transcurs mitjà del riu, continuem trobant xops (Populus nigra) i altres arbres típics de boscos de ribera, com alguns exemplars d’olms (Ulmus minor).

L’olm (Ulmus minor) ha sigut tradicionalment un arbre molt comú a Terol i a l’interior de la península, però actualment pateix un fort declivi. Els puntets foscos que apareixen a les fulles solen ser causats per fongs foliars que provoquen taques i debiliten l’arbre, tot i que no solen ser mortals. El principal responsable de la desaparició dels oms és la grafiosi, una malaltia causada pel fong Ophiostoma novo-ulmi, que es transmet mitjançant escarabats i bloqueja els vasos que transporten l’aigua, provocant la mort ràpida de l’arbre. A Terol, molts oms antics han desaparegut, però encara es conserven rebrots i exemplars joves, així com iniciatives de recuperació amb varietats més resistents, fet que manté viva l’esperança de conservar aquest arbre tan emblemàtic del paisatge i la cultura rural.

Eventualment el riu Palomarejas es troba en el riu Millars en el seu tram final. Passa pel conegut ‘Puente del Ángel’, i  continua avançant cap a les ‘Hoces del mijares’.  La calma en la que avança per el trasncurs mitjà, que pràctiment no recull aigüa si no és per pluges estacionals, s’interromp de cop i volta quan passa pel ‘Mas de la Hoz’. És en aquesta part quan hi trobem l’últim pont que el creua per damunt. El riu avança en aquest punt en velocitat i s’uneix al Millars en un entorn plè de natura, on podem trobar un bosc de ribera  ben cuidat que envolta uns ràpids que es van usar en el passat per generar energía elèctrica.

Una vegada unit al millars retomarà el seu camí per acabar desembocant en la província de Castelló, passant per Montanejos o Onda.


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